3/02/2016

Carne para vegetarianos

Hamburguesa

Gracias a las carnes vegetales podemos sentir el placer de alimentarnos de una forma sana y natural, con alimentos ricos en proteínas y que podemos cocinar y añadir de forma fácil a nuestra alimentación diaria. Podemos asarlos, freírlos o guisarlos como haríamos con cualquier carne animal. Pueden elaborarse albóndigas, hacer empanados, hamburguesas, pimientos, tomates o berenjenas rellenas, y un largo etcétera.

Hace poco saltó una alarma de la OMS referente al consumo de carne animal y su relación con el cáncer. Un aviso que no debemos obviar.

Os paso un trozo del informe de la OMS sobre la peligrosidad del consumo de carne roja y su relación con el cáncer de colon y recto, de páncreas y de próstata. A continuación de la cita tenéis el enlace donde podéis ver la noticia al completo:

“Después de una revisión exhaustiva de la literatura científica acumulada, un Grupo de Trabajo de 22 expertos de 10 países, convocados por el Programa de Monografías del CIIC, clasificó el consumo de carne roja como probablemente carcinógeno para los humanos (Grupo 2A), basado en evidencia limitada de que el consumo de carne roja causa cáncer en los humanos y fuerte evidencia mecanicista apoyando un efecto carcinógeno.
Esta asociación se observó principalmente con el cáncer colorrectal, pero también se han visto asociaciones con el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata.”

Informe de la OMS

Podemos sustituir o al menos limitar el consumo de carne animal utilizando las llamadas carnes vegetales, entre las que encontramos la soja o el seitán.

Guisar con estas “carnes vegetales” es echar a volar nuestra imaginación y experimentar. Saber que estamos consumiendo un alimento sano, nutritivo, sin hormonas, antibióticos u otras sustancias perjudiciales para el organismo, que desgraciadamente acompañan al producto animal. También estamos evitando el sufrimiento que acompaña la superproducción masiva de cárnicos para el consumo humano.

Tenemos que tener en cuenta que la soja o el gluten no tienen sabor, por lo que se añaden a las recetas con sofritos de verduras, especias, salsas, o cubitos de caldos vegetales, que aportarán riqueza para el paladar a estos alimentos.

En el apartado de recetas os incluyo unas cuantas elaboradas con seitán , tofu y soja texturizada, aunque os animo a elaborar las vuestras propias, teniendo en cuenta algunas premisas básicas que se aclaran.

SOJA

Es una legumbre muy nutritiva, ya que posee más proteínas y grasas que el resto de leguminosas. Es un alimento tradicionalmente muy extendido en oriente y cada vez más utilizado en occidente.

De la soja obtenemos el tofu, el tempeh o la soja texturizada.

El tofu es suave y puede consumirse rallado en ensaladas , cortado a dados y guisado, rebozarse con pan rallado y freírse, cocinarse al horno, hacer pinchitos de verdura y tofu (para darle más sabor se puede macerar unas horas en salsa de soja y/o hierbas aromáticas).

El tempeh se hace con la soja amarilla parcialmente cocinada y fermentada. Este alimento es originario de Indonesia. Su proceso de fermentación hace que tenga más fibra y vitaminas, textura más firme y sabor más intenso que el tofu. Es muy digestivo , y puede rebozarse, freírse, saltearse o guisarse, al igual que el tofu.
La soja texturizada , cuando la hidratamos adecuadamente es el sustituto ideal de la carne picada para la elaboración de hamburguesas o albóndigas vegetales, espaguetis a la boloñesa, o relleno para lasañas, empanadas, berenjenas, etc

SEITÁN

El seitán tiene un alto contenido en proteínas. Se trata de gluten de trigo, por lo que no es apto para celíacos (alérgicos al gluten).

El seitán puede prepararse también rebozado, frito, o guisado. Está delicioso preparado adecuadamente.

 

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