11/05/2013

¿Cómo tratar o curar las picaduras?

Muchas personas se preguntan cómo tratar o curar las picaduras que suelen darse en la playa o la montaña. A continuación os hablo sobre su tratamiento de urgencia y prevención.

Las picaduras de insectos (avispas, abejas, mosquitos…), medusas y erizos de mar son problemas habituales que podemos encontrarnos en verano.

Unas vacaciones o un buen día de excursión pueden estropearse por afecciones que si bien pueden no ser muy graves, sí que pueden provocar serias incomodidades y afectarnos anímicamente si no actuamos de manera correcta.

Picaduras de avispas, mosquitos y abejas:

Las avispas no dejan el aguijón, y sus picaduras al igual que las de los mosquitos pueden tratarse con zumo de limón o vinagre de manzana aplicado en el lugar de la picadura.

En caso de que el insecto que nos pique sea una abeja, es muy importante retirar el aguijón, pero levantándolo de su inserción en la piel con un objeto plano y fino, como por ejemplo una tarjeta de crédito, que siempre tenemos muy a mano (no extraerlo con pinzas, pues puede inyectarse accidentalmente aún más veneno en la zona que la que produjo la picadura inicial). La región puede lavarse después con agua con bicarbonato sódico aplicado a modo de pasta.

Muy efectivo también para calmar el dolor de las picaduras tanto de avispa como de abeja es aplicar sobre ella el látex que se obtiene del peciolo (rabillo) de un higo o un higo verde.

Tradicionalmente también se aplica un trozo de la cabeza de un puerro bien lavado frotando con ella la parte afectada, repitiéndolo varias veces. Desaparece el dolor en poco tiempo.

Accidentes con medusas:

Estos últimos años estamos observando en nuestras playas verdaderas plagas de medusas. En las costas españolas se pueden observar cuatro especies de medusas y una de sifonóforos (género muy parecido a las medusas).
Las principales características de estos organismos en su mayoría marinos (algunas especies son de agua dulce) es poseer células urticantes, más concentradas en los tentáculos y que se disparan por contacto o cambios de presión o temperatura. El contacto puede ser con las medusas vivas o muertas o con restos de ellas (en el mar o pisándolas en la arena).

La primera sensación al contacto es parecida a la de la quemadura de un cigarro y las lesiones pueden ser muy variadas, apareciendo en forma lineal, multilineal, con erupciones persistentes, vesículas….. En algunos casos pueden aparecer reacciones alérgicas graves, sobre todo en una segunda picadura que se produzca en ese mismo verano.

“Las lesiones resultantes pueden ser leves, como pequeñas quemaduras, o algunas más profundas e importantes.”

Tratamiento: no frotar. Lavarse la zona con agua salada (nunca dulce), apartar con guantes, pinzas, un cartón o un palito los restos de la medusa si los hubiera; poner hielo durante 15 minutos (envuelto en una bolsa de plástico; nunca directo en la piel) . Este tratamiento en la primera hora resuelve el 90% de los casos. Un remedio casero muy eficaz para después son los baños de vinagre en la zona.

Erizos de mar:

Si lo que nos ocurre es que pisamos un erizo de mar, no intentemos extraer las púas, porque se partirían, pudiendo provocar infecciones posteriores. Lo ideal es darse frecuentes baños en los pies con agua, sal y un poco de vinagre. De esta manera las púas salen por sí solas y no corremos peligro de que se infecten en el interior.

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