21/06/2013

Qué es el Feng Shui (I)

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El Feng Shui es el arte de crear un entorno armonioso y equilibrado. El término Feng Shui nace de la transcripción de dos ideogramas chinos que indican el viento (Feng) y el agua (Shui), relacionados tradicionalmente con el flujo y la circulación de la energía vital.

Es deseable que esta energía (que ellos llaman Chi) fluya libremente por habitaciones y pasillos, y que no se estanque en zonas donde se acumulen demasiados muebles u objetos.

Esta disciplina comenzó en China hace miles de años. Hoy en día está muy de moda en Occidente, existiendo numerosas escuelas de Feng Shui, muchas de ellas enfrentadas entre sí, y que pueden darnos consejos a veces contradictorios según la fuente consultada. Una Escuela muy afamada es la Escuela de la Brújula, que divide la casa en nueve partes según las diferentes orientaciones cardinales, recomendando colores o colocación de objetos de decoración de determinados materiales y formas para la potenciación de las energías en las zonas que deseemos.

Si queremos saber con exactitud los elementos de nuestro hogar que nos alteran negativamente, tendremos que servirnos del estudio de nuestra vivienda por un geobiólogo o radiestesista que sean de nuestra confianza. Pero aunque no queramos hacer un estudio de nuestra vivienda ni gastarnos una fortuna en reformas, hay una serie de sencillos cambios que podemos realizar sin que nos suponga un gran esfuerzo y que mejorarán y armonizarán nuestro hogar o lugar de trabajo.

El arte del Feng Shui no debe confundirse con decoración, ni con magia, ni con fantasía.

Cuando el Chi, por la razón que sea, no puede circular de forma adecuada por una vivienda, aparecen problemas energéticos que afectan negativamente a los habitantes de la misma, y que se manifiestan con irritabilidad, decaimiento, falta de determinación o de energía. Los chinos definen el Chi como el “aliento de la vida”.
Algunas causas de mala distribución del Chi pueden ser:

  • Habitaciones con exceso de muebles o adornos
  • Ambientes con muchos electrodomésticos (televisor, ordenador, ventilador, equipo de música….)
  • Existencia de espacios escondidos o recovecos
  • Lugar con puertas o ventanas pequeñas
  • Zonas con forma de “L”

Los principios del Feng Shui pueden aplicarse a un pueblo entero, a un edificio, a una casa o simplemente a una habitación. En una vivienda podemos encontrar zonas de desequilibrio y zonas de conflicto (más graves) y que deberíamos resolver lo antes posible.

El color

El color es un elemento fundamental en el arte del Feng Shui, ya que la combinación de los diferentes tonos contribuye a conformar un Feng Shui positivo o negativo en cada ambiente. Cuando algún color aparece en exceso, genera un desequilibrio, rompiendo la armonía del Chi, que no puede fluir libremente.

La ausencia de un color en una casa no suele traer dificultades, a menos que se trate de alguno de estos casos:

  • Salas de estar: En las salas de estar debe estar el violeta, pacificador y neutralizador de la negatividad. Irradia energía positiva.
  • Comedor: En el comedor es importante que esté el verde.
  • Dormitorio de un bebé: Debemos encontrar el color amarillo, que simboliza la alegría; es tónico sin ser excitante, y se le considera un escudo al neutralizar las energías negativas.
  • Dormitorio de un adolescente: Debe estar el color azul, que simboliza la seguridad y tranquilidad que les suelen faltar en esta etapa evolutiva.
  • Dormitorio de una pareja: No debe faltar el color rosa. Es un gran armonizador de vibraciones positivas y que promueve el entendimiento amoroso.
  • Dormitorio de un anciano: No debe faltar el anaranjado, que le proporciona la energía que mengua con los años.
  • Cocina: No debe faltar el color blanco.

Os invito a mejorar vuestro hogar con los fáciles consejos que iré proponiéndoos sobre este milenario arte que nos sorprenderán a todos con sus magníficos resultados.

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